Evangelio Jueves XXXIV Semana Tiempo Ordinario. Ciclo C. 28 de noviembre, 2013.


Evangelio Jueves XXXIV Semana Tiempo Ordinario. Ciclo C. 28 de noviembre, 2013.
Santo del Día: Santa Catalina Labouré
+ Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas 21, 20-28
Gloria a ti Señor

Jesús hablaba a sus discípulos acerca de su venida:
Cuando vean a Jerusalén sitiada por los ejércitos, sepan que su ruina está próxima. Los que estén en Judea, que se refugien en las montañas; los que estén dentro de la ciudad, que se alejen; y los que estén en los campos, que no vuelvan a ella. Porque serán días de escarmiento, en que todo lo que está escrito deberá cumplirse.
¡Ay de las que estén embarazadas o tengan niños de pecho en aquellos días! Será grande la desgracia de este país y la ira de Dios pesará sobre este pueblo. Caerán al filo de la espada, serán llevados cautivos a todas las naciones, y Jerusalén será pisoteada por los paganos, hasta que el tiempo de los paganos llegue a su cumplimiento.
Habrá señales en el sol, en la luna y en las estrellas; y en la tierra, los pueblos serán presa de la angustia ante el rugido del mar y la violencia de las olas. Los hombres desfallecerán de miedo por lo que sobrevendrá al mundo, porque los astros se conmoverán.
Entonces se verá al Hijo del hombre venir sobre una nube, lleno de poder y de gloria.
Cuando comience a suceder esto, tengan ánimo y levanten la cabeza, porque está por llegarles la liberación.

Palabra del Señor.
Comentario:
Hoy al leer este santo Evangelio, ¿cómo no ver reflejado el momento presente, cada vez más lleno de amenazas y más teñido de sangre? «En la tierra, angustia de las gentes, perplejas por el estruendo del mar y de las olas, muriéndose los hombres de terror y de ansiedad por las cosas que vendrán sobre el mundo» (Lc 21,25b-26a). Muchas veces, se ha representado la segunda venida del Señor con las imágenes más terroríficas posibles, como parece ser en este Evangelio, siempre bajo el signo del miedo.

Sin embargo, ¿es éste el mensaje que hoy nos dirige el Evangelio? Fijémonos en las últimas palabras: «Cuando empiecen a suceder estas cosas, cobrad ánimo y levantad la cabeza porque se acerca vuestra liberación» (Lc 21,28). El núcleo del mensaje de estos últimos días del año litúrgico no es el miedo, sino la esperanza de la futura liberación, es decir, la esperanza completamente cristiana de alcanzar la plenitud de vida con el Señor, en la que participarán también nuestro cuerpo y el mundo que nos rodea. Los acontecimientos que se nos narran tan dramáticamente quieren indicar de modo simbólico la participación de toda la creación en la segunda venida del Señor, como ya participaron en la primera venida, especialmente en el momento de su pasión, cuando se oscureció el cielo y tembló la tierra. La dimensión cósmica no quedará abandonada al final de los tiempos, ya que es una dimensión que acompaña al hombre desde que entró en el Paraíso.

La esperanza del cristiano no es engañosa, porque cuando empiecen a suceder estas cosas —nos dice el Señor mismo— «entonces verán venir al Hijo del hombre en una nube con gran poder y gloria» (Lc 21,27). No vivamos angustiados ante la segunda venida del Señor, su Parusía: meditemos, mejor, las profundas palabras de san Agustín que, ya en su época, al ver a los cristianos atemorizados ante el retorno del Señor, se pregunta: «¿Cómo puede la Esposa tener miedo de su Esposo?».
.Fuente: Leccionario Romano
Comentario: http://www.evangeli.net

Anuncios

Evangelio Miércoles XXXI Semana Tiempo Ordinario. Ciclo C. 6 de noviembre, 2013


Evangelio Miércoles XXXI Semana Tiempo Ordinario. Ciclo C. 6 de noviembre, 2013
Santoral del Día: San Alejandro de Sauli
+ Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas 14, 25-33
Gloria a ti Señor

Junto con Jesús iba un gran gentío, y él, dándose vuelta, les dijo: Cualquiera que venga a mí y no me ame más que a su padre y a su madre, a su mujer y a sus hijos, a sus hermanos y hermanas, y hasta a su propia vida, no puede ser mi discípulo. El que no carga con su cruz y me sigue, no puede ser mi discípulo.
¿Quién de ustedes, si quiere edificar una torre, no se sienta primero a calcular los gastos, para ver si tiene con qué terminarla? No sea que una vez puestos los cimientos, no pueda acabar y todos los que lo vean se rían de él, diciendo: «Éste comenzó a edificar y no pudo terminar».
¿Y qué rey, cuando sale en campaña contra otro, no se sienta antes a considerar si con diez mil hombres puede enfrentar al que viene contra él con veinte mil? Por el contrario, mientras el otro rey está todavía lejos, envía una embajada para negociar la paz.
De la misma manera, cualquiera de ustedes que no renuncie a todo lo que posee, no puede ser mi discípulo.

Palabra del Señor.
Comentario:
Hoy contemplamos a Jesús en camino hacia Jerusalén. Allí entregará su vida para la salvación del mundo. «En aquel tiempo, caminaba con Jesús mucha gente» (Lc 14,25): los discípulos, al andar con Jesús que les precede, deben aprender a ser hombres nuevos. Ésta es la finalidad de las instrucciones que el Señor expone y propone a quienes le siguen en su ascensión a la “Ciudad de la paz”.

Discípulo significa “seguidor”. Seguir las huellas del Maestro, ser como Él, pensar como Él, vivir como Él… El discípulo convive con el Maestro y le acompaña. El Señor enseña con hechos y palabras. Han visto claramente la actitud de Cristo entre el Absoluto y lo relativo. Han oído de su boca muchas veces que Dios es el primer valor de la existencia. Han admirado la relación entre Jesús y el Padre celestial. Han visto la dignidad y la confianza con la que oraba al Padre. Han admirado su pobreza radical.

Hoy el Señor nos habla en términos claros. El auténtico discípulo ha de amar con todo su corazón y toda su alma a nuestro Señor Jesucristo, por encima de todo vínculo, incluso del más íntimo: «Si alguno viene donde mí y no odia (…) hasta su propia vida, no puede ser discípulo mío» (Lc 14,26-27). Él ocupa el primer lugar en la vida del seguidor. Dice san Agustín: «Respondamos al padre y a la madre: ‘Yo os amo en Cristo, no en lugar de Cristo’». El seguimiento precede incluso al amor por la propia vida. Seguir a Jesús, al fin y al cabo, comporta abrazar la cruz. Sin cruz no hay discípulo.

La llamada evangélica exhorta a la prudencia, es decir, a la virtud que dirige la actuación adecuada. Quien quiere construir una torre debe calcular si podrá afrontar el presupuesto. El rey que ha de combatir decide si va a la guerra o pide la paz después de considerar el número de soldados de que dispone. Quien quiere ser discípulo del Señor ha de renunciar a todos sus bienes. ¡La renuncia será la mejor apuesta!

Fuente: Leccionario Ferial IV (Ferias del Tiempo Ordinario)
Comentario: http://www.evangeli.net

Evangelio Lunes XXI Semana Tiempo Ordinario. Ciclo C. 26 de agosto, 2013.


Evangelio Lunes XXI Semana Tiempo Ordinario. Ciclo C. 26 de agosto, 2013.
Santo del Día: Santa Teresa de Jesús Jornet e Ibars, virgen, patrona de la ancianidad
+ Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo 23, 13-22
Gloria a ti, Señor
Jesús habló diciendo:
¡Ay de ustedes, escribas y fariseos hipócritas, que cierran a los hombres el Reino de los Cielos! Ni entran ustedes, ni dejan entrar a los que quisieran.
¡Ay de ustedes, escribas y fariseos hipócritas, que recorren mar y tierra para conseguir un prosélito, y cuando lo han conseguido lo hacen dos veces más digno del infierno que ustedes!
¡Ay de ustedes, guías ciegos, que dicen: “Si se jura por el santuario, el juramento no vale; pero si se jura por el oro del santuario, entonces sí que vale”! ¡Insensatos y ciegos! ¿Qué es más importante: el oro o el santuario que hace sagrado el oro? Ustedes dicen también: “Si se jura por el altar, el juramento no vale, pero vale si se jura por la ofrenda que está sobre el altar.” ¡Ciegos! ¿Qué es más importante, la ofrenda o el altar que hace sagrada esa ofrenda?
Ahora bien, jurar por el altar, es jurar por él y por todo lo que está sobre él. Jurar por el santuario, es jurar por él y por aquel que lo habita. Jurar por el cielo, es jurar por el trono de Dios y por aquel que está sentado en él.

Palabra del Señor.
Comentario:
Hoy, el Señor nos quiere iluminar sobre un concepto que en sí mismo es elemental, pero que pocos llegan a profundizar: guiar hacia un desastre no es guiar a la vida, sino a la muerte. Quien enseña a morir o a matar a los demás no es un maestro de vida, sino un “asesino”.

El Señor hoy está —diríamos— de malhumor, está justamente enfadado con los guías que extravían al prójimo y le quitan el gusto del vivir y, finalmente, la vida: «¡Ay de vosotros, escribas y fariseos hipócritas, que recorréis mar y tierra para hacer un prosélito, y, cuando llega a serlo, le hacéis hijo de condenación el doble que vosotros!» (Mt 23,15).

Hay gente que intenta de verdad entrar en el Reino de los cielos, y quitarle esta ilusión es una culpa verdaderamente grave. Se han apoderado de las llaves de entrada, pero para ellos representan un “juguete”, algo llamativo para tener colgado en el cinturón y nada más. Los fariseos persiguen a los individuos, y les “dan la caza” para llevarlos a su propia convicción religiosa; no a la de Dios, sino a la propia; con el fin de convertirlos no en hijos de Dios, sino del infierno. Su orgullo no eleva al cielo, no conduce a la vida, sino a la perdición. ¡Que error tan grave!

«Guías —les dice Jesús— ciegos, que coláis el mosquito y os tragáis el camello» (Mt 23,24). Todo está trocado, revuelto; el Señor repetidamente ha intentado destapar las orejas y desvelar los ojos a los fariseos, pero dice el profeta Zacarías: «Ellos no pusieron atención, volvieron obstinadamente las espaldas y se taparon las orejas para no oír» (Za 7,11). Entonces, en el momento del juicio, el juez emitirá una sentencia severa: «¡Jamás os conocí; apartaos de mí, agentes de iniquidad!» (Mt 7,23). No es suficiente saber más: hace falta saber la verdad y enseñarla con humilde fidelidad. Acordémonos del dicho de un auténtico maestro de sabiduría, santo Tomás de Aquino: «¡Mientras ensalzan su propia bravura, los soberbios envilecen la excelencia de la verdad!».
Fuente: Leccionario Ferial
http://www.evangeli.net (Comentario)

Evangelio XXI Domingo Tiempo Ordinario. Ciclo C. 25 de agosto, 2013.


Evangelio XXI Domingo Tiempo Ordinario. Ciclo C. 25 de agosto, 2013.
Santo del Día:. San José Calasanz
+ Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas 13, 22-30
Gloria a ti Señor
Jesús iba enseñando por las ciudades y pueblos, mientras se dirigía a Jerusalén.
Una persona le preguntó: «Señor, ¿es verdad que son pocos los que se salvan?»
Él respondió: «Traten de entrar por la puerta estrecha, porque les aseguro que muchos querrán entrar y no lo conseguirán. En cuanto el dueño de casa se levante y cierre la puerta, ustedes, desde afuera, se pondrán a golpear la puerta, diciendo: “Señor, ábrenos”. Y él les responderá: “No sé de dónde son ustedes”.
Entonces comenzarán a decir: “Hemos comido y bebido contigo, y tú enseñaste en nuestras plazas”. Pero él les dirá: “No sé de dónde son ustedes; ¡apártense de mí todos los que hacen el mal!”
Allí habrá llantos y rechinar de dientes, cuando vean a Abraham, a Isaac, a Jacob y a todos los profetas en el Reino de Dios, y ustedes sean arrojados afuera. Y vendrán muchos de Oriente y de Occidente, del Norte y del Sur, a ocupar su lugar en el banquete del Reino de Dios.
Hay algunos que son los últimos y serán los primeros, y hay otros que son los primeros y serán los últimos».

Palabra del Señor.
Comentario:
Puerta estrecha, pero abierta a todos. A la pregunta que le hacen a Jesús, éste no responde diciendo el número de gente que se va a salvar -si muchos o pocos-, sino indicando cómo hay que actuar para formar parte de su comunidad. El acceso al Reino de Dios no es cosa fácil en principio, pues hay que esforzarse para entrar por la puerta estrecha, o lo que es igual, hay que hacerse violencia para hacer propia la opción por Jesús y ponerla en práctica en un mundo en el que los valores evangélicos no prevalecen. Para Jesús la cuestión no es, por tanto, salvarse, pues para esto, como le dijo al joven rico, basta con cumplir los mandamientos que miran al prójimo, sino adherirse o no a su mensaje para transformar el mundo, suplantando la injusticia que hay en él. La salvación, según Jesús, comienza por la puesta en práctica de los valores evangélicos, y no por la pertenencia a un determinado pueblo. Cualquiera, de oriente u occidente, del norte o del sur, del pueblo de Israel o no, podrá sentarse a la mesa en el banquete del reino de Dios, pues el reino es una comunidad de puerta estrecha, a la que se entra negando los valores mundanos que se oponen al evangelio, pero abierta para quien desee adherirse a su mensaje humanizador.
Lo que importa es la adhesión al mensaje evangélico. De ahí que habrá primeros -los que desde siempre, perteneciendo al pueblo de Israel gozaron de ser “el pueblo elegido”, pero rechazaron el mensaje de Jesús- que serán últimos -como los paganos lo habían sido-, y habrá últimos -los paganos, excluidos según los judíos del reino de Dios- que serán primeros, a condición de que acepten por norma de vida el mensaje de Jesús. Dios ofrece su salvación a todos por igual. Ya no bastará con pertenecer a un pueblo, a una raza, a una cultura para considerarse salvado, ni la salvación será la cuestión más importante a debatir. La entrada en el reino o comunidad cristiana, que es puerta de salvación, se realizará por la opción personal y por la adhesión individual al mensaje vivido en la práctica de cada día. Quienes así lo hagan, pertenezcan o no al pueblo de Israel, ya están salvados en vida, pues han aprendido que la verdadera vida comienza cuando, como Jesús, nos comprometemos a darla para que los demás tengan vida abundante.
Por José María Martín OSA
Fuente Lecturas: Leccionario II
http://www.betania.es (Comentario)

CARTA PASTORAL DE LA CONFERENCIA EPISCOPAL DOMINICANA, CON MOTIVO DE LA SOLEMNIDAD DE NUESTRA SEÑORA DE LA ALTAGRACIA. PROTECTORA DEL PUEBLO DOMINICANO.


CARTA PASTORAL DE LA CONFERENCIA EPISCOPAL DOMINICANA, CON MOTIVO DE LA SOLEMNIDAD DE NUESTRA SEÑORA DE LA ALTAGRACIA. PROTECTORA DEL PUEBLO DOMINICANO.
Carta Pastoral

«MANTÉNGANSE FIRMES EN LA FE»
(1Cor 16, 13)

«El Maestro está ahí y te llama» (Jn 11, 28)

I. Introducción

1. El 11 de octubre del 2012 se convirtió en un día memorable, porque ese día el Papa Benedicto XVI inauguró el Año de la fe, que había proclamado con la Carta Apostólica “Motu Proprio” Porta Fidei, y que concluirá con la fiesta solemne de Cristo Rey, el 24 de noviembre del 2013. La convocatoria de un Año de la Fe, a propósito del 50 aniversario del inicio del Concilio Vaticano II y los 20 años de la promulgación del Catecismo de la Iglesia Católica, es una hermosa oportunidad para hacer una gran movilización en todos los sectores de la Iglesia y de la sociedad, para que el amor de Cristo, que transforma, llegue a las familias y al corazón de muchos.

2. El comienzo de la Carta Apostólica del Papa Benedicto XVI es muy significativo y de una gran hondura espiritual: “«La puerta de la fe» (cf. Hch 14, 27), que introduce en la vida de comunión con Dios y permite la entrada en su Iglesia, está siempre abierta para nosotros. Se cruza ese umbral cuando la Palabra de Dios se anuncia y el corazón se deja plasmar por la gracia que transforma. Atravesar esa puerta supone emprender un camino que dura toda la vida” . El objetivo y la finalidad de este Año es muy claro: “rescatar a los hombres del desierto y conducirlos al lugar de la vida” ; o lo que es lo mismo darnos la oportunidad para que tengamos una auténtica y renovada conversión, no sólo personal sino también pastoral .

3. Es bueno precisar, desde el primer momento, que cuando el Papa nos habla de la fe, no se trata de la fe humana, mediante la cual creemos y confiamos en algunas personas, porque sabemos que no nos van a fallar, como es la fe y confianza que tienen los niños en sus padres; tampoco se trata de la confianza del científico que verifica los resultados de su investigación; o la fe religiosa por la cual muchas personas tienen diferentes creencias. La fe de la que nos habla el Papa es la fe cristiana, que no es creer idea o doctrina, sino aceptar y seguir a la persona de Jesucristo, que nos dice muy a menudo “crean en mí” (Jn 14, 1). Es la fe que está más cerca de una actitud de búsqueda que de una seguridad total. Es hacer nuestra la actitud de Abrahán que confió en la promesa de Dios . Es la fe que nos pone en contacto y nos compromete con la vida familiar, social, política, económica, cultural y religiosa. Es un estar dispuesto a renunciar a todo y romper con la seguridad del dinero, del prestigio y del poder .

4. Es la fe como combate contra lo que oprime y esclaviza; la fe que nos da razones para seguir amando y sirviendo a los demás; es la que cambia nuestros criterios de pensamientos y de acción y nos hace criaturas nuevas; es el estilo de vida que nos ayuda a superar el individualismo y el consumismo, para introducirnos en la comunidad que se llama la Iglesia.

5. Este año de la fe es una buena oportunidad para que todos los cristianos y los hombres y mujeres de buena voluntad, nos detengamos, reflexionemos y miremos el rumbo de nuestra vida y el de la sociedad, con sus luces y sombras, para que hagamos “una auténtica y renovada conversión al Señor” ; de modo que podamos “confesar la fe con plenitud y renovada convicción, con confianza y esperanza” y así podamos movilizar la sociedad hacia nuevos valores de justicia, de convivencia fraterna y de desarrollo; y a la vez sacar a los hombres y mujeres del desierto y conducirlos a la fuente de la vida, y hacia la unión y amistad con el Hijo de Dios .

II. La Fe en el Antiguo Testamento

6. Para alcanzar ese propósito, tenemos que contar con la experiencia del pasado que encontramos en las Sagradas Escrituras, y que llamamos Revelación o modo de Dios Padre darse a conocer a sí mismo y dar a conocer su plan de salvación. Pensemos por ejemplo, en la experiencia de fe que encontramos en Abrahán, para quien la fe es creer y esperar contra toda esperanza ; que significa, confiar y esperar lo humanamente imposible. Es saber que Dios es quien toma la iniciativa y por eso le propone un plan y le promete una descendencia que le cambiará su vida y su destino: sal de tu tierra y vete a la tierra que te voy a indicar , y más adelante le ordena: “«Mira al cielo, y cuenta las estrellas, si puedes contarlas.» Y le dijo: «Así será tu descendencia»” (Gn 15, 5).

7. Eso indica que Abrahán tiene que hacer una ruptura con sus planes y situación presente, vale decir, dejar su seguridad humana, su tierra, sus amigos y su entorno, y marcharse a lo desconocido y a la inseguridad. Abrahán responde con fe, basado en la fidelidad de Dios, que va más allá de la certeza humana. Dios le cumple la promesa y le da la descendencia que es su hijo Isaac, para luego pedirle algo inverosímil y contradictorio: sacrifícame a tu hijo ; y Abrahán obedeció a Dios y ahí encontramos el lado oscuro de la fe, es decir, el no ver ni entender claro lo que se nos pide; sin embargo, tener que decir como Pedro en la pesca milagrosa: “Maestro… pero, en tu palabra, echaré las redes” (Lc 5, 5).

8. De igual modo sucede con la persona de Moisés. Dios le protege y lo conduce hasta llegar a ser heredero del Faraón, donde tenía fama, bienes y prestigio. Es en esa situación de ventaja y de comodidad que Dios le llama: Moisés, Moisés, he visto la opresión de mi pueblo, he oído su llanto, por eso he bajado, libera a mi pueblo . Moisés, viendo su limitación entabla un diálogo con Dios y comienza a ponerle dificultad: “¿Quién soy yo para ir a Faraón y sacar de Egipto a los israelitas?” (Ex 3, 11); porque entiende que la misión es más grande que su fuerza; pero, no obstante eso, él siente la necesidad de solidarizarse con la situación de su pueblo, que en ese momento está sometido a maltrato.

9. Dios, que no se fija en nuestras limitaciones, encomienda de todos modos la tarea a Moisés, por eso extendió sus manos y sacó de la esclavitud a su pueblo, porque el Todopoderoso nunca le abandona . El pueblo reconoce a Dios como el Santo que exige la fe, el amor y la fidelidad; y el creyente responde a Dios con la reverencia y la obediencia, con el culto, la confianza, el amor, la fidelidad y la esperanza.

10. En la literatura sapiencial la fe está ligada a la sabiduría que Dios nos comunica; y el hombre y la mujer son sabios, cuando abren su corazón a la voluntad de Dios . Es la actitud de David que está plenamente convencido de haber vencido al gigante Goliat “en nombre de Yahveh Sebaot, Dios de los ejércitos de Israel” (1Sam 17, 45). Es la fe de los profetas quienes están convencidos que la fe es seguridad en Dios, que es fiel y leal ; y quienes le dicen al pueblo de Israel que su existencia como nación depende de su fe y si no creen no subsistirán . Además, los profetas tienen el convencimiento de que la fe libera al hombre de todo temor ; da nuevas fuerzas a los cansados y abatidos . Es un refugio para los sin esperanza ; es júbilo de liberación para todo el pueblo .

11. Cuando analizamos la fe del Antiguo Testamento, deberíamos tener presente que la Palabra de Dios contiene un mensaje para nosotros; de ahí que debemos entender que Abrahán, Moisés, David, y otros, están referidos a cada uno de nosotros, a quien el Señor, hoy, nos dice y nos invita “a salir de” para “entrar en”, es decir, salir de nuestro odio para entrar en el amor, salir de la esclavitud para entrar en la libertad, salir del pecado para entrar en la gracia, salir del individualismo para entrar en la generosidad. Igualmente, en estos momentos, podemos oír de nuevo la palabra del Dios Liberador que nos dice como a Moisés: liberen a mi pueblo; hoy como ayer la misión es tan fuerte que podemos poner pretexto como Moisés, y de nuevo el Señor nos dirá como a San Pablo “mi gracia te basta” (2 Cor 12, 9).

III. La Fe en el Nuevo Testamento

12. En el Nuevo Testamento la fe está centrada en Jesucristo, fuera del cual no hay salvación . Está muy claro que el objetivo de la fe en los Evangelios, es la instauración del Reino de Dios y sus valores, que exige conversión y creer la Buena Nueva . Esa fe exige confesar a Jesús, que es un estar con Él . Pero además exige fidelidad y confianza en el mensaje de Jesús , que a la vez supone que cada uno debe dar señales de esa fe a los demás (las obras) y que se captan por los sentidos.

13. La fe que nos proporcionan los Evangelios sinópticos (Mc, Mt y Lc) es el seguimiento a Jesús, quien es el Maestro y nosotros somos sus discípulos; el cual nos exige dejarlo todo ; amar más a Cristo que a la propia vida, es un tomar la cruz de cada día ; en fin, es llegar a una comunidad de vida y de destino con Él.

14. La carta a los Romanos afirma que la fe entra por los oídos ; de ahí la necesidad de la predicación que lleve a la conversión, a la obediencia, a la entrega, a la confianza y al amor. En San Pablo la fe es salvífica, que es un abrirse a Dios en la persona de Jesús. En la Carta a los Hebreos “la fe es garantía de lo que se espera; la prueba de las realidades que no se ven” (Heb 11, 1). San Juan nos enseña que la fe es un acontecer; no una idea o doctrina. Acontecer en el encuentro con la salvación que es la luz y la vida. Es una comunidad de vida con el Señor.

15. La fe en el Nuevo Testamento la podemos resumir o sintetizar diciendo con San Pablo que: “han sido salvados por la gracia mediante la fe; y esto no viene de ustedes, sino que es un don de Dios” (Ef 2, 8-9), que eleva al ser humano a participar de la vida de Dios y a poseer la vida eterna . Por la fe, el hombre se somete libremente a los planes de Dios y a su amor salvífico. El modelo de esta actitud de fe lo encontramos en la Virgen María: “He aquí la esclava del Señor, hágase en mí según tu palabra” (Lc 1,38). La fe es inseparable de la esperanza, tiene una dimensión escatológica que trasciende el horizonte gozoso con Cristo glorioso .

IV. La Fe en la Teología

16. Es bueno destacar que la fe desde el punto de vista teológico es un don de Dios, un regalo de la Providencia Divina, que como todo don, hay que pedirla y cuando la aceptamos tenemos que convertirla en una fe virtuosa, es decir, debemos dar fruto de conversión, lo que equivale a decir: renovar nuestra mente y nuestro corazón, y convertirnos así en criaturas nuevas . Según eso, la fe tiene tres movimientos: a) Es obra del Espíritu Santo (In Spiritu), b) Es una respuesta personal, libre y de obediencia a Cristo (Cum Christo), c) Es un peregrinar consciente hacia la casa del Padre (Ad Patrem). Aquí aparece la dimensión trinitaria de la fe: El Padre por medio del Espíritu Santo es quien suscita y llama; el hombre y la mujer responden de un modo personal en Cristo y de ahí nos encaminamos al Padre.

17. Es bueno precisar el aspecto personal de la fe: nadie puede responder por otro, cada uno responde y vive su fe tal como es y según el carisma que el Señor le ha regalado, con su manera de ser, su historia personal, sus emociones y sentimientos; de ahí que decimos que la fe es un acto libre y personal mediante el cual respondemos a la llamada del Padre a través del Espíritu Santo. La respuesta que tiene que darse en la Iglesia. Hoy más que nunca crece la conciencia de la necesidad de hacer una experiencia de Jesús y a la vez formar las pequeñas comunidades, para que de ese modo vayamos viviendo una fe más comprometida con los hermanos y junto a ellos podamos enfrentar los problemas y desafíos que se nos puedan presentar.

18. Como vimos anteriormente, debemos vivir la fe en comunidad, en la Iglesia, porque ella es la depositaria de la verdad “que ilumina a todo hombre” (Jn 1, 7-9); ella es la luz del mundo, que debe resplandecer ante la gente . Al vivir la fe en la Iglesia no debemos perder de vista sus cinco rasgos, que son:

a. El primer rasgo es el sentido de promesa, que empieza con la llamada de Abrahán, al cual Dios le hace una triple promesa: a) Una tierra , b) Una descendencia y c) una alianza ; a esas promesas Abrahán creyó y le fue reputado como justicia . Esas promesas se cumplen con la venida de Jesús, quien es el descendiente mesiánico como Siervo Sufriente según el cántico de los pobres de Yavhé; y la promesa de la tierra es la presencia del Reino, que es la irrupción del poder liberador de Dios , y la alianza se cumple con la identidad del creyente en Jesús ; pero con Jesús se continúa ese sentido de promesa: me voy pero vuelvo de nuevo .

b. El segundo rasgo de la fe es la conciencia de gratitud, que se expresa en el poder salvador de Jesús para quien nada hay imposible, ya que Dios desde la pequeñez hace obras grandes, como fue el caso de Gedeón que con sólo trescientos hombres venció a los madianitas ; o bien, David que venció al gigante Goliat en el nombre de Yavhé . En el Nuevo Testamento esa gratitud se expresa en el poder de trasladar montañas y en la virginidad de María, “porque nada hay imposible para Dios” (Lc 1, 34-38).

c. El tercer rasgo es el carácter de aventura o de éxodo; que se expresa en salir de lo conocido a lo desconocido, o de la seguridad humana a la confianza en Dios (Abrahán y Moisés), o bien, la aventura de los primeros discípulos que inmediatamente lo dejaron todo y siguieron a Jesús .

d. El cuarto rasgo es el compromiso que implica la respuesta de fe que se expresa en la capacidad de amar al prójimo, perdonar y amar hasta a los enemigos , y hacer el bien y hacerlo más allá de las normas o de la ley.

e. El quinto rasgo es el dinamismo interpretativo de la fe, que debe capacitarnos para mirar todas las cosas con los ojos, y a la luz, de la misma fe.

V. La Fe y el compromiso

19. La fe es también un compromiso de servicio a nuestros hermanos. Esa fe tiene que iluminar las distintas dimensiones donde se mueve y se desarrolla el hombre y la mujer, vale decir, la dimensión social, política, económica, cultural y religiosa, para ayudarle a ser más.

20. La fe hay que vivirla en una sociedad y en una cultura concreta y eso le da su dimensión histórica, porque ésta debe iluminar y dar sentido a todo el quehacer del ser humano. La fe exige un combate permanente contra lo que oprime y aparta al hombre de su esencia y de su misión. Vivir la fe cristiana es asumir nuestro trabajo, nuestra manera de relacionarnos, lo que pensamos y todo lo que hacemos, iluminados por ese don que aceptamos.

21. La fe es una adhesión y seguimiento de Cristo, de Él tenemos que aprender. Él es el Maestro y nosotros somos sus discípulos. Esta es la mejor forma de vivir y entender la fe. Acerquémonos a la postura de Jesús en el momento en que tuvo que enfrentar la situación que crearon las élites sociales en ese tiempo, los cuales se creían mejores que los demás y se hacían llamar puros o santos, debido a que ellos controlaban el poder político, social, económico y religioso; con su actitud de arrogancia despreciaban a los demás, en especial, a los más pobres, a los analfabetos, leprosos, a los sin status, a los que ellos llamaban los impuros.

22. Frente a esa actitud de los grupos de poder, Jesús no se une a ninguno de ellos sino que se dirige a todo Israel; quiere que Israel cambie. Él se abre a la totalidad de los pueblos, al mundo, y con ese propósito elige a los Doce Apóstoles . Se dirige a judíos y paganos, a los hombres y mujeres, a los libres y esclavos. Se acerca a los pobres, les ofrece su amor y les muestra la paternidad de Dios; pero también se acerca a los ricos y les enseña su justicia; a todos los llama a ser hermanos y a amarse sin límites.

23. Jesús predica al Dios de Abrahán, Isaac y Jacob; se atiene a la Ley, respeta el Templo y reconoce a las autoridades judías. Se siente libre frente a todo eso y comienza a predicar algo nuevo que lleve al ser humano a la libertad interior. Lo nuevo es la misma persona de Jesús . Lo que importa no es simplemente la Ley sino la persona; de ahí que sin rechazar a los ricos, da preferencia a los pobres, a los tullidos, a los leprosos y a los pecadores.

24. Desde el principio puso claro que la Ley tiene su importancia, pero lo decisivo es que la religión debe ir al interior y al corazón, y ponerse al servicio de los demás, sin que ésta nos lleve a colaborar con el poder injusto. Por eso, Él propone una manera nueva de vivir la religión y para eso nos da un programa que son las Bienaventuranzas o maneras de ser felices o dichosos .

25. Nos propone vivir como única norma la Ley del Amor, incluso hasta a los enemigos; y que tengamos la actitud que lleva a la grandeza que es el servicio. Formó una comunidad donde nadie debe imponerse a nadie, sino formar una hermandad en la que el perdón debe ser la bandera a enarbolar, para que de esa manera comience a establecerse el Reino de Dios.

26. Lo más importante de todo es que en Jesús había coherencia entre lo que decía y lo que hacía; por eso dirige su mirada y su ayuda a los ciegos, tullidos, sordos, leprosos, hambrientos; a los pecadores, a las prostitutas, a los recaudadores de impuestos y a los usureros; a los agobiados y a las ovejas descarriadas de Israel.

27. Hoy tenemos las mismas samaritanas multiplicadas, que necesitan del agua que salta hasta la vida eterna; tenemos los mismos usureros y cobradores de impuestos como Zaqueo y Leví, que necesitan una mirada amorosa del Señor y una llamada sincera que les diga “sígueme”. También tenemos los mismos ciegos, sordos, leprosos y tullidos por miles, que necesitan la mano amiga del Señor y de sus discípulos que les ayude a ver, a oír, a curarse y a caminar. También hoy tenemos los mismos fariseos, hipócritas que sólo sirven para criticar, engañar y mentir; y esos necesitan la voz firme del Señor y de sus discípulos que les diga “sepulcros blanqueados” , “¡serpientes, raza de víboras!” , que sólo sirven para aparentar y simular, y no son capaces de prestar su ayuda y colaboración a los demás.

VI. La Fe y los Desafíos

28. Después de observar el modo de actuar de Jesús frente a las personas y a los acontecimientos, y siendo la fe cristiana un seguimiento a Él y a su mensaje, entonces surge preguntarnos casi de un modo espontáneo ¿Cómo vivir hoy nuestra fe en esta situación que ahora nos toca enfrentar?, ¿Qué o cuáles cosas debemos aprender del Maestro, para iluminar los desafíos que se nos presentan?, ¿Cómo hacer frente, desde la fe, al deterioro familiar, a la delincuencia, a la inseguridad, al narcotráfico, a la criminalidad galopante, a la corrupción pública y privada, al incremento de los juegos de azar y de las bebidas alcohólicas, a la mentalidad individualista, al afán de tener a como dé lugar, a la búsqueda del dinero fácil y al consumismo?

29. ¿A dónde fueron a parar los valores éticos y morales? ¿Qué significado tienen hoy la palabra dada, la paternidad y la maternidad responsable?, ¿Qué significa hoy la seriedad y el servicio, el respeto a los demás, el cumplimiento del deber, la tolerancia y la búsqueda del bien común?, ¿Cómo hacer frente desde la fe a los grandes desafíos que nos señala el Documento de Aparecida o el de la Nueva Evangelización, como lo es “el individualismo, responsable del relativismo ético y la crisis de la familia” ?

30. Sabemos que los desafíos, problemas y dificultades que hoy enfrentamos son muchos y variados y muy bien focalizados por los Obispos Latinoamericanos y del Caribe en la V Conferencia de Aparecida, Brasil, como consecuencia del “cambio de época”, cuyo impacto principal recae sobre la cultura y dentro de ésta en el ámbito familiar. Esos cambios culturales van produciendo actitudes y comportamientos que van desde el individualismo, que debilita los vínculos comunitarios, hasta la “dictadura del relativismo” , del que nos habla el Papa Benedicto XVI, que va llevando a muchos a una cultura de consumismo rampante como norma de vida; a un afán de dinero y de las cosas, sin importar el medio para lograrlo, lo que comporta un apegarse a la tierra y un postergar la dimensión sobrenatural; a una mentalidad hedonista y del mínimo esfuerzo, que debilita la búsqueda de ideales nobles y la fraternidad. Hay además, un pluralismo cultural, ideológico y de opiniones, que unido a la movilidad humana y a la mundialización, tiende a incrementar las injusticias, la corrupción política y la inversión de valores. Igualmente el impacto que todo eso tiene en el ámbito familiar, con la consabida consecuencia de convertirse en caldo de cultivo para la delincuencia que lleva a la sociedad a un verdadero desequilibrio.

31. Estos desafíos se pueden abordar desde la sociología, la política y la economía en la búsqueda de soluciones, y nos parece bien, pero hay que ir más allá, tenemos que entrar en el corazón del ser humano y desde éste al corazón de la sociedad, porque es el corazón del hombre y de la mujer el que está enfermo. Está enfermo el corazón de muchos hombres y mujeres, porque estos han perdido el horizonte sobrenatural; se han apartado del Dios de la vida y por eso su corazón sufre atrofia y mutilación que les incapacita para ascender a esferas superiores o sobrenaturales; de ahí la necesidad urgente de acercarnos al ser humano para que recupere y adquiera ese don maravilloso de la fe, que le permitirá ser una criatura nueva, con mente y corazón renovados.

32. El Documento de Aparecida sintetiza todo eso diciéndonos que “el impacto dominante de los ídolos del poder, de la riqueza y del placer efímero, se han transformado y han ido imponiendo un estilo de ser y de vivir contrario a la naturaleza y a la dignidad del hombre por encima del valor de la persona” . Nos decía el Beato Juan Pablo II que los cristianos de América Latina tienen que revisar todos los ambientes y dimensiones de la vida, especialmente, todo lo que pertenece al orden social y a la obtención del bien común . El Papa Benedicto XVI afirma: “el orden justo de la sociedad y del Estado es la tarea principal de la política y no de la Iglesia; pero la Iglesia no puede ni debe quedarse al margen en la lucha por la justicia” .

VII. La Fe y la Actitud Espiritual

33. Para hacerles frente a esos desafíos que nos describen el Documento de Aparecida y la Nueva Evangelización, debemos acercarnos desde nuestra fe a la persona de Jesucristo, quien es el Evangelio viviente del Padre, para hacer una experiencia con Él y a la vez aprender de su modo de ser y de su actitud ante las personas y los acontecimientos; asimilar de Jesús esas actitudes que nos pueden ayudar a mantener de pie y perseverantes ante los grandes desafíos que tenemos que enfrentar.

34. Es oportuno señalar la situación en la que muchas personas, en nuestra sociedad, buscan su felicidad y su realización en el tener, en la competencia y el lucro; en el aparentar y en el prestigio social; en el consumismo, el disfrute y goce inmediato; y, en el poder desmedido. Frente a esto Jesús nos instruye con claridad meridiana, tal como lo hizo con los apóstoles diciéndonos: recuerden que los jefes les tiranizan y los grandes les oprimen, pero no será así entre ustedes, porque el que quiera ser grande que se haga el servidor de los demás .

35. Con eso nos dice dónde está la grandeza del ser humano, pero tenemos que destacar que Él no lo hace sólo con las palabras sino que su testimonio va primero. Recordemos el Jueves Santo cuando sorpresivamente toma un recipiente y comienza a lavar los pies a los apóstoles, y al final les dice: ¿entienden lo que estoy haciendo?, si ustedes me llaman el Maestro y el Señor y lo dicen bien, entonces ustedes que son discípulos hagan lo mismo con sus hermanos .

36. Una comunidad cristiana que celebra la Eucaristía, no debe anidar en su corazón ambición, deseo de poder y de dominación, ni mucho menos dejarse envolver en cuestión de prestigio y de espíritu de grandeza, que a veces sirve para humillar a sus hermanos, ya que Jesús formó una comunidad de hermanos donde lo decisivo no es el puesto o el título que se ostenta, sino la capacidad de servir a los demás .

37. Aprendamos de Jesús la actitud que nos enseña frente a las personas que necesitan cambiar su vida y su comportamiento negativo, como fueron los casos del usurero Zaqueo, a quien el Maestro lo mira con cariño y se hace invitar para ir a comer a su casa, hecho que motivará el cambio o conversión de Zaqueo: «Daré, Señor, la mitad de mis bienes a los pobres; y si en algo defraudé a alguien, le devolveré cuatro veces más» Jesús le dijo: «Hoy ha llegado la salvación a esta casa, porque también éste es hijo de Abrahán, pues el Hijo del hombre ha venido a buscar y salvar lo que estaba perdido.» (Lc 19, 1-10).

38. Lo mismo hizo con Leví o Mateo recaudador de impuestos para el Imperio Romano, al que Jesús miró con cariño y bondad, no fijándose en lo que hacía sino en la nobleza de su corazón y le dice “Sígueme”, y éste inmediatamente dejó el mostrador de los impuestos y lo siguió . A los que se apegan al dinero y a las cosas, como fue el caso del joven rico, les advierte: “¡Qué difícil es que los que tienen riquezas entren en el Reino de Dios!” (Mc 10,17-22; Lc 18,18-26).

39. Debemos aprender desde nuestra fe el modo cómo Jesús perdona a la mujer adúltera ; a elogiar como lo hace ante el desprendimiento de la viuda ; o bien, del elogio que hace del acogimiento de Marta y la actitud contemplativa de María . Es que Jesús sabe elogiar las cosas buenas, hermosas y positivas que tienen los demás, como fue lo que dijo de Juan el Bautista: el más grande de los nacidos de mujer .

40. Aprender además, el modo cómo acoge a los niños: “dejen que los niños vengan a mí” (Mc 10, 13-17). Enseñanza hermosa y profunda, la fiesta que hace el padre ante el retorno del Hijo Pródigo ; la compasión que siente por los enfermos, como el caso del ciego Bartimeo ; su tristeza y su llanto ante la tumba de su amigo Lázaro ; se conmueve, hasta con ternura. Ante la multitud hambrienta: «Siento compasión de esta gente, porque hace ya tres días que permanecen conmigo y no tienen qué comer» (Mc 8, 1-10). Le duele y le apena ver la indiferencia de su querida ciudad de Jerusalén . Pero también es firme ante Pilato ; es libre ante el juicio ajeno y sabe desenmascarar la hipocresía de los escribas y fariseos . Pero también supo ir a la conciencia de aquellos que no quisieron comprometerse, como fue el caso de Pilato , o el caso de Herodes .

VIII. Líneas de Acción

41. La Iglesia con sus agentes de pastoral, tiene la responsabilidad de formar a los cristianos y sensibilizarlos sobre la justicia social, el bien común, el desarrollo integral, la economía solidaria, la ética cristiana, el gasto social, la dignidad humana y la cultura de la responsabilidad, que son elementos fundamentales de la fe cristiana. Eso significa insertarse en los grandes areópagos donde se hace la cultura, como es el mundo de las comunicaciones, el desarrollo y la promoción de la mujer; la ecología y la protección de la naturaleza; formando pensadores y evangelizando a los empresarios, a los políticos, a los comunicadores, a los hombres y mujeres del mundo del trabajo y a los líderes comunitarios .

42. Esto quiere decir que tenemos que adentrarnos en la formación de la relación entre la fe y la ciencia, la fe y la cultura y, la fe y la razón, recordando que esta última relación “son como las dos alas con las cuales el espíritu humano se eleva hacia la contemplación de la verdad” .

43. Para eso también nos dice Aparecida “¡necesitamos un nuevo Pentecostés! ¡Necesitamos salir al encuentro de las personas, las familias, las comunidades y los pueblos, para comunicarles y compartir el don del encuentro con Cristo, que ha llenado nuestras vidas de sentido, de verdad, de amor, de alegría y de esperanza!” .

44. Hacemos nuestras las palabras del Papa Benedicto XVI en la Inauguración de dicha Conferencia de Aparecida, cuando afirma que las fuerzas vivas de la Iglesia deben ser convocadas para el esfuerzo evangelizador de enviar a las casas de la periferia y del interior de las ciudades, a sus misioneros, para ayudar especialmente a los más pobres, como se hacía en las primeras comunidades cristianas, practicando la solidaridad, para que se sientan amadas de verdad. Hay que ir a la defensa de sus derechos y hacia su promoción en el bien común, en la justicia y en la paz .

45. En este año de la fe, de cara a tanta violencia intrafamiliar, queremos exhortarles, desde lo más profundo de nuestro ser, a los hombres y mujeres de buena voluntad, acoger en sus corazones la Palabra de Dios, la cual nos invita a constituir familias sanas, llenas de amor, comprensión, respeto y perdón . En este mes en el que celebramos la presencia de la Virgen María entre nosotros, queremos resaltar la figura de la mujer y exhortar a los hombres a valorar, apreciar y respetar a nuestras mujeres, las cuales son nuestras esposas, hijas, hermanas, madres, tías, primas, abuelas; nuestras mujeres que son trabajadoras, luchadoras, emprendedoras y comprometidas con los valores. Volvamos la mirada a Dios que nos regala la fe como un don, fe que nos empuja hacia la búsqueda y vivencia de actitudes que consolidan la convivencia familiar, dando solidez a la familia, base de la sociedad e iglesia doméstica.

46. Exhortamos también a todos los hombres y mujeres de buena voluntad, y muy especialmente, a los fieles de nuestra Iglesia Católica a que aprovechemos este año de la fe para profundizar en el conocimiento de las verdades de nuestro credo, a rezarlo en familia, y a celebrar y proclamar nuestra fe en todo momento. El lema del año del Plan Nacional de Pastoral, el cual reza: “Con fe y fraternidad construimos la comunidad”, nos invita a edificar y desarrollar comunidades y familias fraternas y sólidas en la fe; vale decir, ancladas profundamente en Jesucristo y empapadas de la corriente de amor que brota de su gracia.

47. Con motivo del 50 aniversario del Concilio Vaticano II y los 20 años del Catecismo de la Iglesia Católica, establezcamos círculos de estudio en todas nuestras parroquias y comunidades para profundizar, muy especialmente, las cuatro Constituciones: Dei Verbum (Sobre la Divina Revelación), Lumen Gentium (Sobre la Iglesia), Sacrosanctum Concilium (Sobre la Sagrada Liturgia), y Gaudium et Spes (Sobre la Iglesia en el mundo actual). Leamos y estudiemos también nuestro Catecismo de la Iglesia Católica el cual es un compendio doctrinal de todas las verdades que creemos. Un católico bien instruido es un fiel que mantiene su identidad y es al mismo tiempo un ciudadano que valora sus derechos y pone en práctica sus deberes para con los demás.

IX. Conclusión

48. Que la Virgen María de la Altagracia, la fiel creyente, la primera evangelizada y la gran evangelizadora de nuestro pueblo, nos ayude a ser servidores como ella, quien con su espíritu virginal, fue la enteramente disponible para servir a Dios y a los demás; que ella desde su humildad, su espíritu fuerte manifestado en el Calvario; su profundidad espiritual que la llevó a hacer la voluntad de Dios en todas las cosas, nos inspire para que asumamos desde nuestra fe, el compromiso que implica decir sí a la llamada de Jesús, con conciencia clara de que es un don que nadie merece y que el Señor regala a quien quiere y donde quiere, motivado por su amor y su misericordia. Que ella también nos ayude a mantener la fe en superar nuestras necesidades económicas, fe en que podemos salir de la pobreza extrema, fe en que podemos vivir la justicia y la caridad para alcanzar todos juntos un mejor bienestar de vida.

Santo Domingo 21 de enero del año 2013, fiesta de Nuestra Señora de la Altagracia.

Les bendicen,

† Nicolás de Jesús Cardenal López Rodríguez,
Arzobispo Metropolitano de Santo Domingo,
Primado de América,
Presidente de la Conferencia del Episcopado Dominicano

† Ramón Benito De La Rosa y Carpio,
Arzobispo Metropolitano de Santiago de los Caballeros

† Juan Antonio Flores Santana,
Arzobispo Emérito de Santiago de los Caballeros

† Fabio Mamerto Rivas, S.D.B.,
Obispo Emérito de Barahona

† Jesús María De Jesús Moya,
Obispo Emérito de San Francisco de Macorís

† Francisco José Arnáiz Zarandona, S.J.,
Obispo Auxiliar Emérito de Santo Domingo

† José Dolores Grullón Estrella,
Obispo de San Juan de la Maguana

† Antonio Camilo González,
Obispo de La Vega

† Amancio Escapa Aparicio, O.C.D.,
Obispo Auxiliar de Santo Domingo

† Pablo Cedano Cedano,
Obispo Auxiliar de Santo Domingo

† Gregorio Nicanor Peña Rodríguez,
Obispo de la Altagracia, Higüey
Vicepresidente de la Conferencia del Episcopado Dominicano

† Francisco Ozoria Acosta,
Obispo de San Pedro de Macorís

† Freddy Antonio de Jesús Bretón Martínez,
Obispo de Baní

† Rafael Leonidas Felipe Núñez,
Obispo de Barahona

† Diómedes Espinal De León,
Obispo de Mao-Montecristi

† Julio César Corniel Amaro,
Obispo de Puerto Plata

† Valentín Reynoso Hidalgo, M.S.C.,
Obispo Auxiliar de Santiago de los Caballeros

† Víctor Emilio Masalles Pere,
Obispo Auxiliar de Santo Domingo

† Fausto Ramón Mejía Vallejo,
Obispo de San Francisco de Macorís

Fuente: http://conferenciadelepiscopadodominicano.com/

CURRICULUM ECLESIAL DE FABIAN DE DIOS


CURRICULUM ECLESIAL DE FABIAN DE DIOS
Administrador del Blog

CURRICULUM ECLESIAL
Apellidos : De Dios Luna
Nombre : Fabián
Lugar de Nacimiento : Distrito Nacional, Santo Domingo
Fecha de Nacimiento : 20 de Enero de 1947
Bautizado : 04 de Mayo de 1951 (San Juan Bosco)
Confirmado : 31 de Enero de 1955 (Catedral de S. D.)
Matrimonio Canónico : 25 de Noviembre de 1967 .
Cédula de Identidad y Electoral : 001-0187882-5
Estado Civil : Viudo (24 de Agosto de 2004)
Dirección : Telesforo Correa no. 26, El Caliche
Teléfono Residencia : 809-287-6615
Celular :809-297-1425/809-302-8117 :809-865-2280
ESTUDIOS
Primarios : Escuela República Dominicana 1953-1957
Intemedios : Liceo Juan Pablo Duarte 1958-1960
Secundarios :Colegio Fernando Arturo de Meriño :1964-1968
Universitarios :Universidad Dominicana O & M. Contador. 1972-1976
Religiosos : Escuela de Ministros Laicos, P. Crispín de : Alcalá 1984-1987
:Escuela para Diáconos, Seminario Santo Tomas de Aquino. 2006 (1er. Semestre)
A.- EXPERIENCIA ECLESIAL
1.- Fundador del Centro Juvenil Santa Teresa de Jesús, 1980
2.- Miembro de la Escuela de Dirigentes del Movimiento de Cursillo de Cristiandad, 1980/1982 y 1990/1993. Como miembro de la Escuela, formé parte del Equipo de Juventud del MCC., del Equipo de Convivencias y participé como dirigente en el Cursillo de Cristiandad no. 525, celebrado del 18 al 21 de Enero del 1990.
3.- Miembro del Equipo de Pastoral Juvenil de la Arquidiócesis de Santo Domingo, Representante de la Zona Norte, 1981/1984
4.- Coordinador General de los Encuentros de Promoción, 1982/1987. Como miembro de este grupo, fui Coordinador de veinticinco (25) Encuentros, estos eran celebrados desde el jueves en la noche hasta el domingo por la tarde, en régimen de internado, además era el Coordinador de los Encuentros realizados desde el 1988 al 1997, a los Colegios Don Bosco e ITESA, en Santo Domingo.
5.- Ministro de la Palabra en la Arquidiócesis de Santo Domingo, 1987. Recibiendo mi primera misión en la Parroquia Santa Teresa de Jesús, el 15 de octubre de 1987.
6.- Miembro de la Escuela de Diáconos de la Arquidiócesis de Santo Domingo, 2006 (solamente estuve un semestre, debido a que vi forzado a trasladarme al interior a trabajar, hasta el año 2008)
B.- COMO MINISTRO DE LA PALABRA, HE PRESTADO LOS SIGUIENTES SERVICIOS:
1.- Coordinador de Liturgia en la Parroquia Santa Teresa de Jesús, 1987/1988 (Esta labor la venia desempeñando desde el año 1981)
2.- Celebraciones de la Palabra en la Parroquia Nuestra Señora del Pilar, 1993/2004
3.- Responsable de las Celebraciones de la Palabra los domingos y días de preceptos, en las Comunidades de La Esperanza y Los Peralejos, entre los años 1992 y 1993, estas comunidades pertenecen a la Parroquia San Mauricio, fui llevado allí por el Diácono Andrés Avelino Cuevas (fallecido).
4.- En el año 1994 fui enviado por el Diácono Andrés Avelino Cuevas, autorizado por el P. Gustavo Carles, como responsable de la Capilla Nuestra Señora de La Altagracia, en Fundación, Distrito Nacional, en esta tenía a mi cargo las Celebraciones de la Palabra, los domingos, días de preceptos, y los martes, también la formación de los catequistas tanto de adultos, como de jóvenes y niños, preparación para el bautismo, etc.. Posteriormente esta capilla pasó a la Parroquia Santo Toribio de Mogrovejo y continué prestando mis servicios en ella hasta el 31 de julio del año 2,000.
5.- Celebraciones de la Palabra, los sábados en la tarde en la Capilla San Miguel, en el paraje San Miguel, Klm. 24, Carretera Sánchez, San Cristóbal 1995/2003.
6.- Celebraciones de la Palabra en una capilla, ubicada en Villa Marina, de la Parroquia San Ezequiel Moreno, de los Ríos, los sábado en la noche 1998/2000.
7.- Entre los años 2001 y 2004, prestaba mis servicios en la Parroquia Nuestra Señora del Pilar.
8.- Ministro de la Palabra en la Parroquia San Matías, en esta además de tener Celebraciones de la Palabra, era encargado de formación de los Ministros, año 2006.
9.- Ministro de la Palabra, en la Parroquia San Ignacio de Loyola, 2006/2007. En esta Parroquia tenía Celebraciones de la Palabra con regularidad, los días de semana y en algunas ocasiones, por ausencia del párroco, los domingos y días de Precepto. Era el Encargado del Equipo de Liturgia de la Parroquia y Asistente del Párroco. También fui Encargado de la Capilla Espíritu Santo de la misma Parroquia, en el Klm. 8, Carretera Sánchez, en esta tenía Celebraciones de la Palabra los Domingos, Martes y Días de Precepto y la formación en sentido general de los fieles de la Capilla.
10.- Asesor Espiritual de FRATER en Santo Domingo (Fraternidad Internacional de Personas Discapacitadas) 2009/2010
C.- OTROS.
1.- Entre los años 1982 y 1987, fui el Coordinador General de los Encuentros de Promoción Juvenil en la Arquidiócesis de Santo Domingo y el Director de la Escuela de Formación de los Guías de Encuentro (Estos Encuentros vienen a ser lo que son los Cursillos de Cristiandad para los adultos)
1.-Entre los años 2008 y 2011 me he mantenido prácticamente inactivo en mis funciones como Ministro, si he permanecido con mis compromisos orientando a todas las personas que se me acercan buscando paz y consuelo de parte del Señor.
2.- Actualmente desde el mes de Abril de este año, me he dedicado a la Evangelización, a través de la Internet, para esto tengo 5 blogs y un grupo en Facebook, que se llama Por Cristo..Más, Más, Más, actualmente este cuenta con unos 106 miembros, los que reciben a diario las Lecturas del día, de acuerdo a Calendario Católico.
3.-Hago publicaciones en el grupo de facebook 100% Católicos. (Evangelio del día, Meditación y Lectio Divina)
Los Blogs, son los siguientes:
http://xcmasmasmas.over-blog.es
http://fadilu.blogspot.com
http://xcmasmasmas.obolog.com
https://porcristomasmasmas.wordpress.com
http://fadedios.blospot.com
http://www.facebook.com/group.php?gid=109493209090172&ref=ts
El último link es la dirección del Grupo de Facebook.

En estos Blogs, publico diariamente, lo siguiente:
Las Lecturas del Día, con su comentario (De acuerdo al Calendario Católico)
La Lectio Divina
Meditación Sobre el Evangelio
Oficio Divino (Oficio de Lectura, Laudes, Tercia, Sexta, Nona, Vísperas y Completas)
Ordinario de la Misa del día
Santoral del Día
Otros Artículos de interés, tanto espiritual como moral, siempre con los lineamientos de la Iglesia Católica.
Adicionalmente a eso, los fines de semana publico lo siguiente:
Moniciones a las Lecturas del Domingo
La Oración de los Fieles
Textos para Homilías
Ordinario de la Misa Dominical
Estos Blogs tienen una amplia difusión a nivel mundial, pues he recibido comentarios y reportes de diferentes partes del mundo (África, América del Sur, Europa y América del Norte, entre los países están, Colombia, Chile, Argentina, Ecuador, Perú, New York, Marruecos, Canadá). El blog http://xcmasmasmas.over-blog.es, tiene 159 suscriptores que diariamente reciben todas las publicaciones, contando en ellos parroquias de Sur América, Centro América y de México y el blog alojados en WordPress.com, tiene unos 50 suscriptores diarios.
El blog http://xcmasmasmas.over-blog.es, ocupa actualmente el lugar no. 24 entre 2000 blogs, alojados en el sitio OverBlog y tiene un blogrank de 73%, esto significa que siempre está actualizado y que las personas que lo visitan lo consideran muy interesantes, los demás también tienen una amplia difusión, llegando a tener en ocasiones mas de 3,000 (mil) visitas al día, el promedio diario de todos esta en unas 2,000 visitas diarias. Naturalmente todo esto es AMGD (A MAYOR GLORIA DE DIOS).
Además de las Parroquias que están visitando y/o utilizando, las Moniciones y Oración de los Fieles Dominical, unas 300, envío las mismas semanalmente a las Parroquias San Pablo Apóstol, de Pedro Brand, Parroquia Espíritu Santo, de Villa Mella y Parroquia San Ignacio de Loyola. Nuestra Señora de la Caridad del Cobre y Nuestra Señora de la Altagracia, estas dos últimas situadas en Quisqueya, San Pedro de Macorís, R. D.
D.- CURSOS Y/O CURSILLOS IMPARTIDOS:
►Bíblico
►Liturgia
►Bautismo
►Confirmación
►La Santa Misa
►Los Sacramentos
►Cristología
►Sectas
►Retiro de Espiritualidad
►Formación de Lectores
►Formación de Ayudantes del Altar
E.- He dado charlas espirituales en las Parroquias Don Bosco, Santa Teresa de Jesús, Nuestra Señora del Pilar, Cristo Rey, Divina Providencia. También he dirigido varios retiros en parroquias y comunidades de esta Arquidiócesis, en labores pastorales también he estado en Yamasá y Puerto Plata.
F.- Sacerdotes y Diáconos con los que he trabajado:
P. Ernesto Montás, Diocesano (Parroquia Santa Teresa de Jesús) (Fallecido)
P. José María Pujadas (Fundador de los Encuentros de Promoción Juvenil (Fallecido)
P. Milton Ruiz, Diocesano (Parroquia Cristo Salvador) Mi trabajo con este fue en los Encuentros de Promoción Juvenil)
P. Néstor Pazo, SDB (Encuentros de Promoción Juvenil)
P. José Cuello, SDB (Encuentros de Promoción Juvenil)
P. Juan Linares, SDB (Encuentros de Promoción Juvenil)
P. Miguel Rivera, SDB (Encuentros de Promoción Juvenil)
P. Aurelio Jiménez, SDB (Encuentros de Promoción Juvenil) (Fallecido)
P. Luis Rosario, SDB (Pastoral Juvenil)
P. José Manuel Rodríguez, OP (Encuentros de Promoción Juvenil)
P. Martí Tirapú, Paul (Encuentro de Promoción Juvenil)
P. Gregorio Alegría, Párroco San Vicente de Paul, Los Minas (Encuentros de Promoción Juvenil)
P. Félix Ascárate, Agustino Recolecto (Parroquia Santo Toribio de Mogrovejo)
P. Bernardo Ozúa, Agustino Recolecto (Parroquia San Ezequiel Moreno)
P. Héctor Rodríguez, Carmelita Descalso (Parroquia Santa Teresa de Jesús)
P. Máximo Pérez, Carmelita Descalso (Parroquia Santa Teresa de Jesús y Parroquia Nuestra Señora del Pilar)
P. Gustavo Carles (Parroquia San Mauricio)
Diácono Andrés Avelino Cuevas (Parroquia Nuestra Señora del Pilar)

G.- REFERNEICAS PERSONALES:
P. Néstor Pazos, SDB
P. José Cuello, SDD
P. José Amable Taveras, Diocesano, Parroquia Espíritu Santo (Villa Mella)
Sra. Amantina Troncoso de Paulino, Parroquia Nuestra Señora del Pilar
Sr. Dantes Céspedes, Parroquia Nuestra Señora del Pilar
Sra. Andrea Rodríguez, Parroquia Santa Teresa de Jesús)Tel. 809-565-2345
Sra. Margarita Heredia (Coordinadora de FRATER Internacional en Santo Domingo) Teléfono 809-535-1457
Diácono Marcelino de León (Parroquia San Matías)
Diácono Miguel Hache, Parroquia San Francisco Javier
Sra. Marina Mendoza, Parroquia Santa Teresa de Jesús